Tribunal Electoral del Estado de Campeche

Mensaje del Magistrado Presidente en la Primera Sesión Pública que Celebra este Tribunal en el Presente Año Electoral

Con su permiso Magistrada, Magistrado, permítanme hacer uso de la palabra para emitir este breve mensaje, en esta Primera Sesión Pública que celebra este Tribunal en el presente año electoral.

Este año de elecciones constitucionales ordinarias, tanto locales como federales, que se celebran en nuestro Estado y en otros 29 estados del país, hemos dado inicio a nuestras actividades jurisdiccionales de manera firme y decidida; además, este proceso presenta nuevos retos: por primera vez, acuden a un proceso electoral local un número importante de aspirantes a candidatos independientes; asimismo, se implementará la figura de la reelección legislativa y a nivel de Ayuntamientos y Juntas Municipales; un nuevo esquema de coaliciones, la casilla única, nuevos criterios jurisprudenciales en materia de paridad de género en las candidaturas, sobre todo a nivel municipal; etc.

Ahora más que nunca, este Tribunal está comprometido en el ejercicio de su función jurisdiccional de tutela de los derechos político-electorales de los actores políticos y ciudadanos, a actuar siempre bajo los principios rectores de todos los procesos, actos y resoluciones de la autoridad electoral: con certeza, imparcialidad, independencia, legalidad, máxima publicidad, objetividad y probidad; en suma estamos intensificando los esfuerzos de todo el personal de la Institución, tanto jurisdiccional como administrativo, para desahogar con agilidad, diligencia y eficacia, todos los asuntos y casos que se pongan a nuestra consideración, y estamos como lo he dicho antes, comprometidos a impartir justicia electoral de manera imparcial, pronta, completa y expedita.

Y es que el Tribunal Electoral forma parte de un andamio constitucional diseñado para garantizar el Estado de derecho, garantizar la legalidad de los procesos electorales y la protección de los derechos político-electorales de las y los ciudadanos campechanos.

En cumplimiento de nuestra función, juzgamos a partir de hechos y agravios presentados por los diversos actores, de las pruebas ofrecidas y de las reglas establecidas en nuestro marco legal. Nuestras sentencias obedecen únicamente a las razones y fundamentos esenciales  del marco jurídico electoral aplicable, tanto constitucional como convencional y legal.

Reconocemos que las elecciones siempre ponen a prueba a las autoridades electorales en cuanto a su capacidad de organizar los comicios y también en cuanto a su capacidad de resolver los conflictos de manera imparcial, independiente, con autonomía y apegada a la ley.

Tenemos la convicción de que la democracia es el mejor sistema de gobierno y de convivencia social para obtener una solución pacífica a las diferencias y las disputas por el poder político. 30 años de justicia electoral en México, así lo han demostrado.

El funcionamiento de nuestro sistema político-electoral, en ocasiones, genera debates intensos, procesos ríspidos y un alto grado de judicialización de las controversias, es decir, ahora se opta en la mayoría de las discrepancias por acudir y recorrer la vía jurídica.

En este sentido, los magistrados y servidores públicos electorales confiamos plenamente en la eficacia de la observancia de los valores y principios constitucionales y democráticos, que son los pilares de la convivencia pacífica y el desarrollo social, económico y político de nuestro Estado y de nuestro país.

Por ello, exhortamos con toda mesura a los Partidos Políticos, candidatos, aspirantes a candidaturas independientes y actores políticos en general, para que sus actuaciones se lleven a cabo de manera pacífica, sin diatribas ni calumnias hacia los demás actores y candidatos; con total apego a la legalidad y con absoluto respeto a las instituciones y autoridades electorales.

Este Tribunal Electoral del Estado de Campeche cumplirá con su mandato constitucional y legal, resolviendo las impugnaciones que se nos presenten en tiempo y forma con independencia, neutralidad y profesionalismo, y estará a la altura de su encargo y de la confianza que en ella ha depositado la ciudadanía campechana.